“¡Buenos días y que tengan un mes muy bendecido! Gracias por un mes más de aprendizaje y por esta hermosa vocación. Gracias por guiarnos en la vida. Somos un grupo maravilloso.”
“Buenas tardes. Muchas gracias por tan hermoso mensaje, Carmen, y gracias también a cada una de las personas del grupo. Les envío un abrazo desde el corazón. Qué bonito es recorrer este camino y aprender tantas herramientas en este diplomado de Tanatología. Hemos formado un grupo maravilloso.”
“Gracias por acompañarnos con tanta entrega y por recordarnos que, incluso en las pérdidas más profundas, siempre puede surgir un nuevo sentido. Este diplomado ha sido una gran bendición en un momento difícil de mi vida. Gracias por llegar en el momento en que más lo necesitaba.”
“Querida Carmen: hoy solo quiero darte las gracias por cada clase, por cada palabra y por cada enseñanza que compartes con tanto amor. La tanatología no solo me ha ayudado a comprender el duelo, sino que también ha transformado mi manera de ver la vida, el dolor y la esperanza.”
“Maravillosa reunión. Una clase muy enriquecedora y nutritiva para el alma. Muchas gracias.”